Descubre el itinerario La Loire à Vélo

Montsoreau
Saumur
Troglodytes du village de Souzay-Champigny
Angers - Quai de la Doutre
Varades, vue sur Saint-Florent-le-Vieil
Saint-Brevin-les-Pins

La Loire à Vélo es una espectacular ruta ciclista con pistas exclusivas para bicicletas que sigue el último río salvaje de Europa y convierte el viaje en algo inolvidable: castillos, viviendas en cuevas, viñedos y pueblos y ciudades bellísimos.

La Loire à Vélo: 230 km de pistas preparadas para bicicletas

Y llegamos ante un asentamiento elegante, con bases de piedra blanca y tejados de azul pizarra y cuyo castillo se refleja en el río… Aquí, en Montsoreau, en la frontera con la provincia de Indre-et-Loire es donde empieza (o termina) el trazado de la ruta La Loire en vélo de la región de Pays de la Loire. Por nuestra región pasan 230 km de itinerarios marcados que forman parte de los 800 km que conforman la ruta completa que une Cuffy (en la provincia de Cher) hasta Saint-Brevin-les-Pins (en la provincia de Loire-Atlantique).

En ruta pasando ante los castillos del Loira

Sin duda, las estrellas de la ruta son los castillos del Loira. El de Montsoreau y también el de Saumur, Serrant, Oudon, Brissac y Nantes. Sin citar el de Angers y la majestuosa abadía de Fontevraud, dos edificios a los que los ciclistas pueden acercarse gracias a uno de los bucles propuestos. Entre esos monumentos también destacan las cuevas de todo el territorio de Saumur, donde hay pasos subterráneos abiertos a las bicis. No dejes de pararte a saborear las fouaces, la especialidad de esta zona, la fritura de anguila, así como las los vinos del Valle del Loira, con cuyas tierras flirtea esta ruta.

Una naturaleza protegida, frágil y fascinante

Además, el itinerario pone en el plano las islas del Loira y entre ellas habría que destacar Chalonnes o Béhuard, donde las crecidas son espectaculares. Otras, totalmente salvajes, albergan charranes árticos, garzas reales y comunes junto a multitud de especies vegetales. Podrás ir al encuentro de este ecosistema único y frágil usando las barcazas típicas de los humedales (toues, gabares o plates). Más lejos, siguiendo el estuario podrás visitar en los pueblecitos pescadores o admirar las obras de arte inesperadas que aparecerán a lo largo de tu ruta. La última de ellas se halla en Saint-Brevin-les-Pins y tiene forma de una monumental Serpiente del Océano, medio sumergida en el mar. La ruta puede acabarse aquí o bien prolongarse hasta Saint-Nazaire para descubrir esta ciudad portuaria en bicicleta. Otra opción para los amantes de la aventura es avanzar hacia el sur siguiendo la ruta por la Vélodyssée que bordea el litoral.

Descubre el itinerario La Loire à Vélo

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